El precio internacional del carbonato de litio escaló por encima de los US$20.000 por tonelada en los primeros meses de 2026 —con un pico cercano a los US$25.000 a fines de enero y una posterior estabilización—, aproximadamente el doble de los valores de fines de 2025. Este repunte reactiva inversiones, acelera proyectos en stand-by y multiplica la demanda logística del sector.
Impacto en la cadena logística
La mejora de rentabilidad reactiva operaciones que estaban en pausa y acelera los cronogramas de construcción de plantas. Eso se traduce en más camiones requeridos para el ingreso de equipamiento industrial, aumento sostenido del transporte de reactivos y químicos, mayor demanda de logística de exportación hacia puertos de Chile y Brasil, y picos de contratación de frecuencias de reposición.
Los ciclos alcistas del commodity tensionan la capacidad logística disponible. Los operadores con flota propia y habilitaciones vigentes son los que están en condiciones de responder.
Las proyecciones oficiales indican que Argentina podría consolidarse entre los principales productores mundiales de litio en la próxima década si se concretan los proyectos en desarrollo. Conocé nuestra propuesta de logística minera para el NOA →
